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quemar-despues-de-leer1Título original: Burn After Reading
País: EE.UU.
Año: 2008
Género: Comedia, Drama
Duración: 95 ‘
Dirigido por: Ethan Coen , Joel Coen Ethan Coen, Joel Coen


Actores: Brad Pitt , George Clooney , Frances McDormand , John Malkovich , Tilda Swinton , Matt Walton, Logan Kulick, Eric Richardson

Sinopsis:

La nueva película de los hermanos Ethan y Joel Coen, “Quemar después de leer”, presentado en el 65 º Festival de Cine de Venecia, habla de la sátira volver a la oficina, con lo que en la gran pantalla la comedia noir de otro tono de farsa, intenta por primera vez en la clase de Spy Story, establecido en la capital para que las características de excelencia de los secretos Washington, en el que se decide la política mundial.
No estan los agentes secretos con armas espectaculares, increíbles persecuciones, explosiones y disparos de armas de fuego como para saltar en la silla, así! Todos los personajes son muy particulares y extraños.
Sí, porque la clave de este thriller es una gente normal, que casi idiotez más comunes de la población alcanza en ciertas etapas de su vida, cuando se haya decepcionado por lo que es, de lo que se ha logrado , Y de lo que nos gustaría lograr
Y este saldo negativo, además de los sueños no se dieron cuenta de la necesidad de cambiar ellos mismos, que se convierte en una obsesión hasta el punto de la paradójica situación de consecuencias dramáticas.

Todas las intrigas y acontecimientos misteriosos, en realidad, giran en torno al carácter de un cliché: un agente de la CIA, pero no es nada más que un mero analista, con un bajo nivel de seguridad … a corto, de cuello blanco.

Osborne Cox (John Malkovich ) es convocado para una importante reunión en la sede de la inteligencia y la espera para participar en una misión secreta, pero lo que se comunica es su despido.
Deprimido y destruido decide escribir un libro de memorias, que narra los acontecimientos que sucedió en años de trabajo, pero cuando el CD contiene sus historias se perdieron accidentalmente, dando lugar a un’interminabile serie de rocambolesche y situaciones ambiguas.
Aquì empieza toda la historia, hecha de malentendidos, situaciones extrañas y mucha confusion.
Nombres como George Clooney, Brad Pitt, John Malkovich, Frances McDormand, Tilda Swinton y Richard Jenkins, son excelente por una otra pelicula, pero en esta era mejor la presencia de actores poco conocidos.

Al final de la película los actores no están en condiciones de confirmar las expectativas del público, que sigue decepcionada por la película. Mejor mirar la pelicula en DVD o descarigada da internet, seguro no al cinema.

Saul



{21 Octubre, 2008}   The Tracey Fragments

Director: Bruce McDonald

Intérpretes: Ellen Page, Ari Cohen,

Tara Nicodemo

Productora: Shadow Shows

Duración: 77 min

Tracey es una niña de 15 años con todos los problemas que tienen las niñas de 15 años. No aguanta a sus padres, los compañeros del colegio se burlan de ella por no haber desarrollado pechos y se siente una incomprendida en un mundo que ni ella entiende. Sus conflictos interiores aumentan cuando desaparece su hermano pequeño. Los fragmentos de Tracey narra esa búsqueda fraternal entrelazando presente y futuro de la vida de una adolescente.

A priori, este argumento parece falto de originalidad ya que, películas sobre los problemas adolescentes, existen a patadas. Lo que hace de este largometraje un digno objeto de crítica es la imborrable experiencia que Bruce McDonald (haciendo uso de los fragmentos a los que se refiere el título) regala al espectador mediante una postproducción grandiosa.

Este año se ha hablado mucho sobre la polivisión, sobre todo después de que La Soledad se alzara con el Goya a la mejor película de 2007. Pues bien, si para algunos la polivisión resultó algo novedoso y gratificante, Los Fragmentos de Tracey o, mejor dicho, su director, nos ofrece la “macropolivisión”. Desde el primer segundo la pantalla se divide en varias parcelas audiovisuales, a veces de la misma escena, del mismo plano, y otras con momentos espaciotemporales totalmente incongruentes. No siguen ningún patrón ni lógica aparente aunque, me atrevo a decir, que Bruce McDonald sabía perfectamente a qué recuadro se dirigirían los ojos de los espectadores en cada momento.

Según la teoría baziniana, el montaje y los planos cortos privan al espectador de libertad ya que, en principio, se ven obligados a prestar atención a lo que el realizador quiere. Pues bien, el director de Los Fragmentos de Tracey da un giro a esa teoría y, filmando planos cortos y planos secuencia, ofrece la oportunidad de dirigir la atención a una infinidad de viñetas cinematográficas que él mismo ha diseñado. Eso es la máxima expresión de la libertad y la democracia fílmica. Si normalmente sólo podemos ver un plano, Bruce McDonald nos enseña hasta ocho.

Cabe destacar la introspección personal del personaje que interpreta Ellen Page. Con sus acertados diálogos y pensamientos transmite perfectamente las sensaciones juveniles de Tracey. La película sigue una clara corriente psicologizadora, donde todo el proceso de la quinceañera es interno. El ritmo frenético del cambio de recuadros ayuda a crear un sentimiento de angustia similar al que vive Tracey al no encontrar a su hermano.

La actuación de la ascendente actriz americana, Ellen Page, deja un tanto que desear. Puede que se deba a que repite un papel de adolescente con un carácter fuerte, igual que en las películas Hard Candy y Juno. Debido a sus grandes actuaciones en dichas películas, en Los Fragmentos de Tracey se le ha debido exigir un poco más. Sin embargo, se debe romper una lanza a su favor si se tiene en cuenta que el rodaje de la película sólo duró nueve días.

En definitiva, el largometraje narra avivadamente una historia que ni es nueva ni sorprende, pero el montaje posterior, que tardó en realizarse nueve meses, es toda una experiencia. Cabe advertir que se tiene que acudir al cine predispuesto a ver un formato audiovisual diferente. El constante cambio de atención a los diferentes espacios puede llegar a cansar si no se mantiene una mentalidad abierta.

Gorka Ortiz de Zárate Onaindia



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